Porque sé lo mucho que te esforzaste, lo mucho que costó, los rayes y bajones que te provocó; por la eventual impotencia, desazón, resignación, bronca, llanto, indiferencia, sensación de '¿qué hago acá?' y 'esto definitivamente no es para mí'; por lo anonadada que aún estás y, por sobre todo, porque sé que es tu vocación:
¡¡¡FELICITACIONES, DOC!!!
Tu amiga, orgullosa de vos.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada