Welcome! - Willkommen! - Benvinguts! - ¡Bienvenidos!


05/05/2009

Rumbo a la city

Bue, éstas son imágenes de mi primer viaje en avión. Chan! Gracias a que seguí al pie de la letra las recomendaciones de mi amiga Bibiana, el viaje pasó sin inconvenientes estomacales ni de ningún otro tipo y fue bastante placentero, aunque los 56 minutos de vuelo se hicieron algo largos por mi tremenda ansiedad de llegar de una vez.


Mi día 30 de abril comenzó a las 5:30am, tomándome el taxi con mis compañeras para ir a trabajar, valija a cuestas. Apenísimas terminado mi día laboral, taxi amigo hasta la Terminal de Ómnibus donde tomé el Ciudad de Córdoba rumbo al Aeropuerto. ¡Oh mi sorpresa cuando subí y me enteré de que me dejaba al frente, en plena ruta! Pero bue, no fue tan terrible. Esta foto fue tomada arriba de ese bondi.





Habiendo bajado ya del bondi, me dedico a ingresar al predio del aeropuerto, que ni había visto jamás antes ni de lejos, ya que es una ruta que no frecuento para nada. Ingreso y afortunadamente vi una oficina de LAN abajo, así que hacia allí me dirigí e increpé a la solitaria asistente preguntándole qué joraka tenía que hacer para tomar el bendito avión. Me dijo amablemente que tenía que subir al primer piso y que, siendo que ya había realizado mi check-in con anterioridad, tenía que dirigirme directamente hacia la primera fila (fila que no era fila porque no había nadie).


En el lugar indicado, entrego mi equipaje (cuyo peso había controlado debidamente en mi casa, ya que no estaba dispuesta a pagar $70 pesos aparte por algún mísero gramo que sobrepasara los 23kg permitidos), recibo mi tarjeta de embarque y me dirijo al guardia que custodiaba la entrada a las 'gates'. Supuestamente, debía ir hacia la Puerta 7.


Luego de pasar exitosamente por el detector de metales (no tuve necesidad de desnudarme), ingreso a la sala de embarque donde lo primero que hice fue divisar la Puerta 7. Luego, me dediqué a registrar el momento.











Llegaba la hora de partida del vuelo y la puerta 7 estaba desierta. Mi desesperación me dejó lugar para chusmear los 'papelitos' de la gente en la laaaarga cola para la Puerta 6 y... ¡oh!... todos decían Puerta 7. ¿¡NO PIENSAN EN LA GENTE QUE VA POR PRIMERA VEZ!?


Finalmente, me subí. Una vez arriba, me abroché el cinturón y recordé las recomendaciones de la anteriormente mencionada Bibiana:


- Dramamine unas 2 horas antes de viajar (¡hecho!)
- No mirar por la ventanilla mientras despega.
- No comer ni tomar nada durante el vuelo.
- No mirar por la ventanilla mientras aterriza.

Como era la primera vez que viajaba en avión y suelo ser bastante delicada ya para viajar en bondi (¡ni hablar en auto! ¡peor!), seguí todas estas recomendaciones al pie de la letra... Bue, casi.




















Ya presa de la ansiedad que se transformó en aburrimiento arriba del avión, me dediqué a tratar de distinguir algo por la ventanilla. Justo en ese momento el paisaje comenzó a cambiar y se puso más interesante; el tamaño de los techitos y parcelas comenzaron a hacerse más grandes y 'la voz de la cabina' comenzó a alertarnos que estábamos a punto de aterrizar. Estaba tan buena la vista que tenía de la ciudad que pasé totalmente por alto la última recomendación de mi ya varias veces mencionada amiga Bibiana... Al final, no era nada. Cuando empezaba a distinguir algo, lo que distinguí ya era Aeroparque...



¡¡¡LLEGUÉ!!!









Continuará...

To be continued...

1 comentarios:

  1. uuuuuuH! Siii!!! La continuación!!!

    Qué emocionante mujer!! XD

    Y viajaste soliitaaa!!!!! Hubieras invitado che, ya que sos asalariada ^^

    Besos!!!

    ResponderSuprimir